Hace unos domingos, el pastor de mi iglesia apunto en su sermón que hoy en día no bastaba con comprar muchas cosas innecesarias, sea el ultimo modelo de móvil o ropa de marca, sino que para ser un autentico consumista y tener la admiración de tus allegados era necesario comprar experiencias.
Tener un móvil en los 90 era motivo de sobra para alardear en el bar pero hoy en día un móvil sin Internet o GPS no es ni digno de mención. Lo mismo ocurre con unas vacaciones en la costa: no eres nadie a menos que hayas estado en la costa del Mar Muerto o buceado en el Mar Rojo (bucear en el Mar Muerto es un poco mas difícil). O en la India, que siempre suena espiritual y new age.
Los tipos duros no caen en esas trampas. Yo, que suelo caer en tentaciones materialistas, prefiero ver antes de ir de compras la escena de Cobra en la que Stallone come pizza congelada. Esa escena siempre me recuerda que la humildad, no la balanidad, es una característica de los tipos duros.